Agricultura
La Feria de la Cereza de Bolea celebra 25 años como escaparate del producto local y la vida en el medio rural
Arancha Simón inaugura una cita que pone en valor la cereza de Bolea, la venta directa y el trabajo de los agricultores
La consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Arancha Simón, ha inaugurado este domingo la vigésimo quinta edición de la Feria de la Cereza de Bolea, una cita consolidada en el calendario agroalimentario aragonés que convierte a este fruto en seña de identidad del municipio y en uno de los grandes atractivos de La Sotonera.
La feria, que tiene su jornada central este domingo, reúne venta directa de cerezas, mercado de productos locales, artesanía, música, juegos tradicionales y actividades para todos los públicos. La cita permite adquirir el producto directamente a los agricultores y disfrutar de una jornada que combina agricultura, gastronomía, patrimonio y vida en el pueblo.
La cereza de Bolea es un cultivo tradicional de la localidad. Su producción está ligada al secano, la altitud y el microclima de la zona, factores que contribuyen a obtener un fruto apreciado por su brillo, firmeza y sabor. Esta combinación de calidad, paisaje y trabajo agrícola ha convertido a la cereza en uno de los productos más reconocibles del municipio.
Producto local y venta directa
La Feria de la Cereza nació para promocionar este producto, apoyar a los agricultores y reforzar la identidad agrícola de Bolea. Veinticinco ediciones después, se ha consolidado como una jornada de referencia para la localidad, capaz de atraer visitantes, dinamizar sus calles y acercar al consumidor el trabajo que hay detrás de cada campaña.
Durante su intervención, Simón ha destacado que la cereza de Bolea es “mucho más que un producto”, ya que representa identidad, paisaje, agricultura, tradición y una forma de explicar el territorio. La consejera ha recordado que detrás de cada caja de cerezas hay agricultores, familias, trabajo, riesgo y compromiso con la tierra.
La titular de Agricultura, Ganadería y Alimentación ha subrayado también la importancia de defender el producto de proximidad, apoyar a quienes producen y trabajar para que el valor se quede cada vez más cerca de los agricultores y de los pueblos.
Una feria con historia y patrimonio
La edición de este año ha contado con una programación especial con motivo del 25 aniversario. Entre las actividades previas se han incluido la exposición “Cerezas en la historia del arte” y la inauguración de una escultura conmemorativa dedicada a la feria y al papel de los productores que han mantenido vivo este cultivo en Bolea.
La jornada permite, además, mostrar el patrimonio de la localidad, con visitas a la Colegiata de Santa María la Mayor y propuestas que invitan a recorrer el casco histórico y el entorno de Bolea. La feria se convierte así en un escaparate de producto, pero también de territorio, cultura y atractivo turístico.
Simón ha felicitado al Ayuntamiento de La Sotonera, a los productores, a los vecinos de Bolea y a todas las personas que han hecho posible que esta feria alcance su vigésimo quinta edición. La consejera ha puesto en valor la capacidad del municipio para cuidar lo suyo y convertir la cereza en un elemento de orgullo, promoción territorial y futuro para el medio rural.


