Agricultura, Ganadería y Alimentación

Agricultura sitúa la modernización del regadío tradicional como eje estratégico del medio rural

El Departamento impulsa la modernización de los regadíos tradicionales del valle del Ebro y del Jalón.

El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón ha dado un paso estratégico en su política agraria al impulsar la modernización de los regadíos tradicionales del valle del Ebro y del Jalón, consolidando así su apuesta por un modelo productivo más eficiente y sostenible.

Tras el desarrollo de las grandes zonas regables de Interés Nacional, el Ejecutivo autonómico ha puesto ahora el foco en los sistemas históricos claves para el territorio, como son el Canal Imperial de Aragón y el sistema de riegos del Jalón, con el objetivo de garantizar su viabilidad técnica y económica, así como su adaptación a los nuevos retos ambientales.

Infraestructuras en Ebro y Jalón

El Canal Imperial de Aragón constituye una de las principales infraestructuras hidráulicas históricas de la Comunidad. A lo largo de 116 kilómetros de recorrido, riega cerca de 23.000 hectáreas de regadío tradicional por gravedad, a las que se suman unas 4.000 hectáreas adicionales en la margen derecha mediante sistemas presurizados de aspersión y goteo. Este sistema agrupa 24 comunidades de regantes.

Por su parte, el sistema de riegos del Jalón es uno de los conjuntos de regadío tradicional más extensos del valle del Ebro. A lo largo de los 223 kilómetros del río Jalón y sus afluentes, la red de acequias riega aproximadamente 38.000 hectáreas, incluyendo tanto regadíos de aguas superficiales como subterráneas.

Estas zonas, de elevado valor social, económico y ambiental, afrontan importantes desafíos estructurales, como la fragmentación de la propiedad, el envejecimiento de la población agraria o la creciente variabilidad con episodios cíclicos de riadas y sequías. En este contexto, la modernización de los regadíos tradicionales se plantea como una oportunidad para mejorar la eficiencia en el uso del agua, reducir costes, aumentar la rentabilidad de las explotaciones familiares y reforzar su adaptación a la regulación natural de las avenidas.

“Estamos ante un proyecto clave para el futuro del medio rural aragonés. Modernizar estos regadíos no es solo mejorar infraestructuras, es garantizar oportunidades, fijar población, asegurar el relevo generacional y reforzar la competitividad de nuestras explotaciones”, ha señalado el director general de Desarrollo Rural, José Manuel Cruz.

Objetivo: adaptar los regadíos al siglo XXI

Los Planes Directores de Modernización se configuran como la hoja de ruta para esta transformación. Se estructuran en varias fases que incluyen un diagnóstico técnico detallado, la elaboración de cartografía específica, procesos participativos con comunidades de regantes y agentes del territorio, el análisis de alternativas de modernización y la definición de estrategias viables desde el punto de vista técnico, económico y ambiental.

El objetivo es claro: adaptar sistemas centenarios a las exigencias tecnológicas, productivas y medioambientales del siglo XXI. Esta iniciativa permitirá que miles de explotaciones familiares que dependen del regadío tradicional optimicen el uso del agua, mejoren en eficiencia energética, competitividad y rentabilidad económica, y reduzcan los riesgos asociados a los periodos cíclicos de inundaciones.

“Cada gota cuenta, y Aragón quiere liderar una gestión inteligente del agua. Apostamos por un regadío moderno, eficiente, sostenible y adaptado a las condiciones del medio, que siga siendo motor económico y garantía de futuro para nuestros pueblos”, ha añadido José Manuel Cruz.

Responsabilidad compartida entre administraciones

Desde el Departamento se subraya que este proceso se apoya en un modelo de gobernanza compartida, basado en el consenso entre administraciones, comunidades de regantes y usuarios. En coherencia con ello, ya se han iniciado los trabajos de diagnóstico y los contactos con la Confederación Hidrográfica del Ebro y los principales actores implicados.

Además, el Gobierno de Aragón ha reforzado el proyecto con la incorporación del grupo de investigación en Riego, Agronomía y Medio Ambiente (RAMA) del Centro Experimental de Aula Dei del CSIC, referente nacional en diagnóstico de zonas regables y modernización de sistemas de riego.

Con esta iniciativa, el Gobierno de Aragón reafirma su compromiso con el sector primario y con el medio rural, impulsando una modernización que no solo es técnica, sino también social y territorial, contribuyendo a frenar la despoblación y a asegurar el relevo generacional en aquellas comarcas donde el regadío tradicional sigue siendo un pilar esencial de la actividad económica y del paisaje.