Bienestar Social y Familia
Un mena agrede a una trabajadora social en un centro de acogida del Gobierno de Aragón y la víctima presenta una denuncia contra el menor
El altercado protagonizado por un joven marroquí de 16 años obligó a la intervención de la Policía para garantizar el orden y la seguridad dentro del centro
Un mena marroquí de 16 años ha agredido a una trabajadora social en uno de los centros de acogida que dependen del Gobierno de Aragón y en los que residen, bajo tutela autonómica, los menores extranjeros no acompañados que forzosamente son remitidos a la Comunidad autónoma por orden del Estado, pese a las reiteradas negativas expresadas desde el Ejecutivo regional.
Este caso no es aislado y se suma a una larga lista de incidentes de gravedad que se vienen sucediendo en centros de menores, motivo que ha llevado al vicepresidente y consejero de Desregulación, Bienestar Social y Familia, Alejandro Nolasco, a promover con urgencia un protocolo de refuerzo de la seguridad y vigilancia de los centros de menas de Aragón. Como se avanzó este martes, dicho plan pasa como primera opción por usar los medios de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional de la Comunidad autónoma, dado que entre sus competencias específicas figura la vigilancia, seguridad y protección de sedes oficiales del Gobierno de Aragón. Este protocolo impulsado por el vicepresidente Nolasco será objeto de la lógica coordinación con la Consejería de la que depende a efectos orgánicos la Unidad Adscrita.
La agresión citada se produjo el pasado 22 de mayo en el centro de menas de Movera (Zaragoza), según consta en un informe elaborado desde ese mismo centro y trasladado a la Consejería. El vicepresidente Nolasco ha instado a que exista un estrecho seguimiento de las incidencias y ser conocedor directo de los problemas existentes, en aras no sólo a la adopción de medidas efectivas desde su Consejería, sino también en aras a la transparencia pública en un asunto que afecta a la seguridad colectiva y que los ciudadanos tienen derecho a conocer y el Gobierno la obligación de informarles.
La agresión se produjo fruto de una gravísima actitud hostil de este menor marroquí, llegado a Aragón el 9 de febrero pasado. Ya había protagonizado graves episodios previos, pero en este caso alcanzó llegó directamente a la agresión física a una educadora, mujer, con la que viene manteniendo una actitud muy desafiante.
La víspera, el jueves 21 de mayo, este marroquí de 16 años –según al menos la filiación notificada por el Estado al ser entregado forzosamente al Gobierno de Aragón para su tutela–, ya provocó una grave alteración de la convivencia de la residencia.
Al día siguiente, el viernes 22 de mayo, el mismo mena se encaró con la educadora. Se negó a atender las indicaciones del equipo educativo y se encaró especialmente contra esta profesional, a la que habló de manera desafiante, la amenazó con golpearle con un vaso y le lanzó un plato para herirla, del que ella logró zafarse. Inmediatamente después, y ante desatar ese suceso un revuelo con el resto de menas del centro, se avisa a la Policía, que acude de inmediato.
El mena profirió amenazas repetidas contra la educadora, persistió en su agresividad, le levantó también la mano de manera amenazante y la empujó violentamente. La víctima, esta educadora, ha interpuesto una denuncia hacia el menor en la Comisaría de Policía, por lo que el caso seguirá el trámite legal previsto.
El vicepresidente Alejandro Nolasco ha subrayado que “este episodio, por desgracia, no sólo no es aislado sino que se enmarca en situaciones de extrema conflictividad causada por varios menas acogidos en Aragón que, además, son reincidentes y cuya actitud contagia y afecta al resto de internos, poniendo incluso en peligro la integridad física de los trabajadores y, en especial, de las profesionales mujeres”.
Nolasco ha indicado que “desde el Gobierno de Aragón se va a prestar asistencia jurídica a los trabajadores que son víctimas de este tipo de actitudes agresivas por parte de menas que tienen a su cuidado” y ha manifestado su “solidaridad y apoyo absolutos para con la profesional que ha sufrido este episodio y que ha presentado denuncia policial para defender su integridad física”.