Economía, Competitividad y Empleo
Aragón anima a las familias a planificar la vuelta al cole para ahorrar y comprar con garantías
La Dirección General de PYMES, Autónomos, Comercio Interior y Consumo recomienda revisar el material disponible en casa, comparar precios, reutilizar y conocer los derechos de las familias antes de afrontar uno de los principales gastos del inicio del curso.
La campaña también pone el foco en la seguridad del material escolar y en las compras por internet.
Con la vuelta al cole cada vez más cerca, muchas familias comienzan a hacer cuentas. Libros, material escolar, ropa, calzado y, en algunos casos, dispositivos electrónicos convierten la vuelta a las aulas en uno de los grandes gastos del otoño.
Ante esta situación, la Dirección General de PYMES, Autónomos, Comercio Interior y Consumo del Gobierno de Aragón ha puesto en marcha una nueva campaña informativa para ayudar a las familias aragonesas a afrontar las compras del nuevo curso con una mayor planificación, evitar gastos innecesarios y conocer tanto sus derechos como los requisitos de seguridad que deben cumplir los productos destinados a niños y adolescentes.
La campaña parte de una idea sencilla: la mejor manera de ahorrar no es dejar de consumir, sino comprar de forma más planificada y responsable. Revisar antes de comprar, reutilizar el material que todavía se encuentra en buen estado, elaborar una lista con las necesidades reales y comparar precios son algunas de las pautas que pueden contribuir a reducir el impacto de la vuelta al cole en la economía doméstica.
«La vuelta al colegio concentra en pocas semanas numerosas decisiones de compra que, especialmente en los hogares con varios hijos, pueden suponer un esfuerzo económico importante. Planificar estas adquisiciones, conocer qué necesitamos realmente y saber cuáles son nuestros derechos como consumidores puede ayudar a evitar gastos innecesarios y futuras incidencias», ha señalado la directora general de PYMES, Autónomos, Comercio Interior y Consumo, Carmen Herrarte.
La directora general ha destacado también la importancia de incorporar el consumo responsable a la educación de niños y adolescentes. «La vuelta al cole puede ser una buena oportunidad para transmitir hábitos que van más allá de una compra concreta: reutilizar, establecer un presupuesto, comparar alternativas y distinguir entre lo necesario y lo prescindible», ha añadido.
Antes de comprar: revisar, reutilizar y comparar
Uno de los primeros consejos de la campaña es evitar las compras impulsivas. Antes de acudir a un establecimiento o realizar un pedido por internet, resulta recomendable consultar al centro educativo o su página web para conocer qué material será realmente necesario durante el curso.
Una vez elaborada la lista, conviene revisar el material disponible en casa. Cuadernos, reglas, estuches, mochilas, libros, ropa u otros productos procedentes de cursos anteriores pueden continuar siendo útiles y evitar compras innecesarias.
También es recomendable establecer un presupuesto y comparar precios entre distintos establecimientos. Las diferencias entre productos y comercios pueden ser significativas, por lo que dedicar tiempo a comparar puede ayudar a ajustar el gasto final.
Las familias tienen, además, plena libertad para adquirir los materiales donde consideren oportuno. En este contexto, las iniciativas de intercambio, reutilización o consumo colaborativo pueden convertirse también en una alternativa para dar una segunda vida a libros, ropa o material escolar.
Carmen Herrarte recomienda “realizar las compras en comercios de proximidad asociados a la campaña Volveremos en su edición Vuelta al cole, y que ofrezcan garantías, como, por ejemplo, en aquéllos adheridos al sistema arbitral de consumo, y conservar siempre el ticket o factura. Estos documentos resultan fundamentales para acreditar la compra y poder ejercer los derechos que corresponden al consumidor en caso de incidencia.”
La publicidad también puede ser relevante: las condiciones y características anunciadas forman parte de la oferta y pueden resultar útiles ante una eventual reclamación.
El material escolar también debe ser seguro
La campaña recuerda que el precio no es el único criterio a la hora de elegir un producto. El material escolar, especialmente el destinado a niños de corta edad, debe cumplir los requisitos de seguridad, calidad y, cuando corresponda, las exigencias medioambientales establecidas por la normativa.
Las tijeras destinadas a los más pequeños deben contar con puntas redondeadas para reducir el riesgo de pinchazos. Asimismo, determinados productos deben incorporar características específicas de seguridad. Es el caso de los tapones de algunos bolígrafos, que presentan una perforación destinada a permitir el paso del aire en caso de ingestión accidental.
Las pinturas de dedos, acuarelas, témperas y la plastilina deben cumplir los requisitos aplicables a este tipo de productos. En el caso de determinados materiales destinados al juego o utilizados como juguetes, deberá figurar, cuando proceda, el marcado CE, junto con las advertencias y demás información exigida por la normativa.
Las pinturas de dedos destinadas a los más pequeños incorporan, además, un agente amargante para dificultar su ingestión accidental.
También debe prestarse atención a gomas de borrar y otros artículos que, por su forma, olor o aspecto, puedan confundirse con alimentos. Estos productos no deben inducir a error y favorecer que los menores se los lleven a la boca o intenten ingerirlos.
El etiquetado constituye otra cuestión esencial. La información obligatoria debe figurar de forma claramente visible, legible, comprensible e indeleble y, cuando corresponda, en castellano. En el caso de productos considerados juguetes, deberán incluirse las advertencias, indicaciones y marcado previstos en la normativa específica.
Asimismo, los pegamentos destinados al uso escolar no deben contener sustancias peligrosas.
Red de Alerta
La Red de Alerta de Productos No Alimentarios incluye el material escolar como una categoría específica de productos. La tasa de notificaciones correspondiente a esta categoría es relativamente baja.
Durante 2026, la Inspección de Consumo en la comunidad ha llevado a cabo 51 actuaciones inspectoras en Aragón, motivadas por la alerta relacionada con un producto perteneciente a esta categoría. Todas las actuaciones han resultado negativas respecto a la presencia del artículo alertado.
El producto objeto de la alerta es una goma de borrar con apariencia de alimento, comercializada en diferentes formas: caja de patatas fritas, perrito caliente, pan de molde, vaso de refresco con pajita, caja de palomitas, jarra de cerveza y helado tipo sundae.
Debido a su apariencia, este producto puede confundirse con un alimento y ser llevado a la boca, especialmente por consumidores vulnerables, como los niños. La goma puede desprender piezas pequeñas que, en caso de ingestión, podrían obstruir las vías respiratorias y provocar riesgo de asfixia.
En la siguiente fotografía se muestran las distintas presentaciones de la goma de borrar con apariencia de alimento objeto de la alerta.
Comprar por internet: comprobar antes de pagar
Las compras online tienen una presencia cada vez mayor en la vuelta al cole, pero también exigen comprobar previamente quién vende el producto y cuáles son las condiciones de la operación.
Antes de realizar una compra, la página web debe permitir identificar claramente a la empresa responsable, con datos como su razón social, NIF, dirección, teléfono y correo electrónico.
En las compras realizadas a distancia, el consumidor dispone con carácter general de un plazo de 14 días naturales para desistir de la compra sin necesidad de justificar su decisión. Los gastos de devolución podrán recaer en el consumidor sólo cuando haya sido informado previamente de ello.
Cuando el producto adquirido presente un defecto o no se corresponda con lo anunciado, el consumidor cuenta con la garantía legal de tres años, igual que en el comercio físico, que puede permitir exigir la reparación o sustitución gratuita del producto y, en determinados supuestos, una reducción del precio o la resolución del contrato.
La entrega deberá realizarse, con carácter general, en un plazo máximo de 30 días, salvo que se haya acordado otro plazo. Si el producto no estuviera disponible, el consumidor deberá ser informado y tener derecho a recuperar las cantidades abonadas. La normativa contempla además consecuencias específicas en caso de retrasos injustificados en la devolución del importe, pudiendo en estos casos reclamar el doble del coste.
Reclamar también es ejercer un derecho
La campaña refleja que, cuando un consumidor considere que sus derechos no han sido respetados, puede presentar una reclamación ante la empresa. Esta deberá responder en el plazo establecido.
Si no recibe contestación o la solución ofrecida no resulta satisfactoria, puede acudir a las oficinas de información al consumidor de su zona, donde recibirá asesoramiento sobre las vías disponibles para defender sus derechos.
La directora general, Carmen Herrarte, ha subrayado que las oficinas de consumo «están a disposición de la ciudadanía para informar, orientar y ayudar a resolver las incidencias que puedan producirse, especialmente en periodos como la vuelta al cole, en los que se concentran numerosas compras en un corto espacio de tiempo».
Para resolver cualquier duda, las personas consumidoras pueden ponerse en contacto con el teléfono gratuito de Atención al Consumidor 900 12 13 14, disponible desde teléfonos fijos de Aragón, enviar sus consultas al correo electrónico consultaconsumo@aragon.es o solicitar cita previa para recibir atención presencial.
La vuelta al cole puede ser, por tanto, también una oportunidad para hacer cuentas antes de gastar: comprar lo necesario, aprovechar lo que ya se tiene, elegir productos seguros y conocer los derechos como consumidores son algunas de las mejores herramientas para afrontar septiembre con mayor tranquilidad.