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La ‘Colección Pasamar-Onila’ enriquece de nuevo los fondos de arte gráfico japonés del Museo de Zaragoza

La donación está conformada por un total de dieciocho obras, todas pertenecientes a mujeres artistas

El coleccionista Víctor Pasamar Gracia vuelve a donar parte de su ‘Colección Pasamar-Onila’ al Gobierno de Aragón enriqueciendo así, una vez más, la sección de arte japonés del Museo de Zaragoza.

La donación está conformada por un total de dieciocho obras: catorce de ellas estampas, tres fotografías y una cerámica. Todas ellas son obra de mujeres artistas y por eso esta donación se ha formalizado en el mes de marzo, dentro de las reivindicaciones en torno al Día Internacional de la Mujer.

Está formada principalmente por estampas realizadas mediante la técnica japonesa del grabado en madera, destacando el nombre de autoras como Uemura Shōen (1875-1949), Mizuno Hidekata (1875-1944), Iida Shikō (1896-1969), Ishida Waka (1922), Shima Tamami (1937–1999), Tsurusawa Keiko (1942), Takenaka Fu (1945-2022), Okamoto Hiroko (1957-2007), Katsugawa Narumi (1974) y Satō Emi (1973). Dentro de otras disciplinas, encontramos obra de autoras de fama internacional como Kusama Yayoi (1929) o la fotógrafa Kawauchi Rinko (1972).

El coleccionista

Víctor Pasamar Gracia es un importante coleccionista zaragozano que ha configurado a lo largo de los últimos diez años una de las colecciones más importantes de arte gráfico japonés de nuestro país: la ‘Colección Pasamar-Onila’.

Su colección está centrada especialmente en estampa japonesa realizada entre los siglos XVII y XX, perteneciente al movimiento ukiyo-e, aunque en ella también encontramos obra perteneciente a los siglos XX y XXI dentro de las corrientes shin-hanga y sosaku-hanga.

La ‘Colección Pasamar-Onila’ consta principalmente de estampas en diferentes formatos y libros ilustrados. La mayor parte de su obra pertenece al género de las mujeres bellas o bijin-ga, uno de los más representativos del arte del grabado japonés, a través del cual nos podemos acercar a la vida de las mujeres japonesas. Su colección también presenta otras temáticas, como el género del paisaje, el género shunga (“imágenes de primavera”, eufemismo con el que se referían al arte erótico) o el musha-e (escenas de guerra).

En esta colección encontramos obra de los artistas japoneses más célebres, como Harunobu Suzuki (1724 – 1770), Isoda Koryūsai (1735-1790), Torii Kiyonaga (1752-1815), Kitagawa Utamaro (h. 1753 - 1806), Katsushika Hokusai (1760 - 1849), Kikukawa Eizan (1787-1867), Keisai Eisen (1791-1848), Utagawa Kuniyoshi (1798 - 1861), Utagawa Kunisada (1786-1864) o Tsukioka Yoshitoshi (1839 –1892).

Su colección también destaca, como ya se ha señalado, por la presencia de un gran número de artistas mujeres, fruto de la sensibilidad y el enorme esfuerzo del coleccionista en rescatar la figura de creadoras cuya dedicación al arte supuso todo un reto para su época y que, a pesar de la calidad de sus trabajos, éstos acabaron cayendo en el olvido o no han recibido el mismo reconocimiento que los artistas masculinos. Entre sus nombres encontramos a Katsushika Ōi (doc.1800-1866), Toyohara Chikayoshi (doc. 1867-1890), Kawanabe Gyōsui (1868-1935), Seisojo (doc. 1888), Uemura Shōen (1875-1949), Mizuno Hidekata (1875-1944), Gyokuyo Kurihara (1883-1922), Ikeda Shōen (1886-1917), Tsukioka Koun (doc.1890-1910), Shima Seien (1892-1970), Kitani Chigusa (1895-1947), Iida Shiko (1896-1969), Kajiwara Yurimoto o Hisako (1896-1988), Yurimoto Keiko (1906-2000), Tsukioka Gyokusei (1908-1994), Kondō Shiun (doc. 1915-1940), Uchima Toshiko (1918-2000), Minagawa Chieko (1924-), Kusama Yayoi (1929), Tanaka Yoko (1947-2008), Fujimura Kumiko (1958), Katsuragawa Narumi, (1974) y Kawamura Sayaka (1989).

La conservadora-restauradora de obra gráfica del Museo de Zaragoza, Nerea Diez de Pinos López, especialista en papel japonés washi, destaca el impecable estado de la Colección Pasamar-Onila, lo que sin duda constituye un valor añadido que facilita su exposición.

Representación femenina

Víctor Pasamar Gracia desarrolla su labor como coleccionista con un fuerte compromiso hacia la igualdad de género. Por ello, uno de los principales intereses de la Colección Pasamar-Onila es rescatar y poner en valor el arte de las mujeres creadoras. Buena parte de las obras de autoría femenina de la ‘Colección Pasamar-Onila’ integran ya los fondos del Museo de Zaragoza gracias a la donación de 276 estampas realizada por Víctor Pasamar Gracia en junio de 2023.

Gracias a estas dos donaciones, el museo incrementa en 48 las obras realizadas por un total de 34 artistas mujeres. Esto permite no sólo aumentar el número de artistas femeninas del museo, escaso debido a la propia naturaleza de sus colecciones, sino convertirlo en la institución museística europea con el mayor número de artistas japonesas mujeres. Existen numerosos centros tanto en nuestro país como en Europa con importantes colecciones de estampa japonesa, pero ninguna de ellas cuenta con una presencia femenina tan rica y abundante como la institución aragonesa.

Con su colección también quiere honrar la memoria de su compañero Marian Emil Onila, de ahí que la misma reciba el nombre de ‘Colección Pasamar-Onila’, unión de los dos apellidos de la pareja. Con ella también quiere luchar contra cualquier tipo de discriminación, especialmente aquella que sufre el colectivo LGTBIQ+.

Exposiciones anteriores

Víctor Pasamar colabora activamente con el Museo de Zaragoza desde el año 2018, cuando realizó el primer depósito de obras y comenzó su participación en exposiciones temporales. La primera vez que una obra suya formó parte de una exposición en la institución zaragozana fue en 2021, en la exposición temporal ‘La elegancia de la tradición’. El legado del ceramista japonés Tanzan Kotoge. A partir de entonces comenzó una fructífera relación de la que surgieron exhibiciones como ‘Bonsái. El sentir íntimo de la naturaleza’ (2021), ‘Arces y Crisantemos. El otoño en el arte japonés’ (2022), ‘Huellas en la nieve. El invierno en el arte japonés’ (2023), ‘Somos el sol. Mujeres artistas en las colecciones de arte oriental’ y ‘Kimono. Piel de seda’ (2023). Estas exposiciones han atraído a más de 38.700 visitantes al museo.

Parte de la ‘Colección Pasamar-Onila’ también pudo disfrutarse en la exposición ‘Tesoros. Colecciones de arte asiático’ del Museo de Zaragoza (2025), exposición que recibió un total de 98.943 visitantes.

La labor de Víctor Pasamar con la institución zaragozana es de una enorme generosidad, ya que no sólo deposita y dona buena parte de su colección al museo, sino que incluso orienta sus compras según las necesidades y la política de adquisiciones de la institución. También ha realizado numerosas visitas guiadas y participado en diferentes actividades.

Con esta segunda donación, Pasamar ha donado un total de 294 obras al Museo de Zaragoza. Aparte de las donaciones, ha depositado en la institución 82 obras.