Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial
El Gobierno de Aragón inicia las obras de adecuación en la Torre del Agua para su conversión en el Faro de la Logística
· Con una inversión de 6 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses, las obras devolverán el esplendor al icono vertical de la Exposición Internacional de 2008
La silueta de Zaragoza recupera hoy su protagonismo. Dieciocho años después de que el mundo pusiera sus ojos en el Meandro de Ranillas. La Torre del Agua inicia su camino definitivo hacia la reapertura total. El Gobierno de Aragón, a través de la sociedad pública Expo Zaragoza Empresarial, ha dado comienzo este miércoles a los trabajos de adecuación, reparación y ampliación de este icono arquitectónico de cristal, un proyecto que se prolongará durante los próximos meses y que promete transformar el edificio en un centro de actividad vibrante y accesible.
Este no es solo un proyecto de conservación, sino también una evolución necesaria para adaptar el edificio a las demandas sociales y tecnológicas actuales. El paso del tiempo y el periodo de infrautilización han hecho necesaria esta intervención integral.
Esta actuación se va a agrupar en dos tipologías:
a) Trabajos enfocados a la reparación de patologías y adecuación a la normativa.
b) Trabajos de reforma para los nuevos servicios, que incluye la instalación de un mirador en planta cubierta, mejora del espacio previsto para restauración y el desarrollo de una serie de salas multifunción en planta baja.
El primer gran bloque de los trabajos se centrará en la reparación de patologías leves, revisión y puesta a punto de las instalaciones y en la adecuación a la normativa vigente que ha evolucionado desde 2008.
El objetivo prioritario en esta fase es recuperar la funcionalidad del edificio. La singular geometría de la torre, diseñada originalmente para emular a vista cenital una gota de agua, requiere una intervención meticulosa para asegurar su resistencia frente a las filtraciones de lluvia y viento. Se revisarán y sustituirán elementos de sellado, asegurando que el interior sea un espacio confortable para los futuros visitantes.
Una segunda actuación, que genera gran interés, es la creación de un mirador en la cubierta. Hasta ahora, el acceso a esa zona de la Torre del Agua estaba restringido a usos técnicos o visitas puntuales; sin embargo, el nuevo proyecto contempla la construcción de un espacio acristalado que supondrá la creación de una nueva planta en el edificio.
Esta labor es una de las más complejas desde el punto de vista técnico. Para hacer posible este mirador, se reformarán por completo los accesos verticales. Los ascensores panorámicos, uno de los elementos más queridos por quienes visitaron la Expo, serán actualizados técnicamente para cumplir con las normas actuales de seguridad y para permitir una parada fluida en esta nueva cota de la ciudad, desde donde se podrá disfrutar de una panorámica de 360 grados única en Aragón.
El proyecto contempla, en planta baja, la transformación de los espacios actuales en salas multifunción diseñadas bajo los conceptos de versatilidad y flexibilidad. Estos nuevos espacios están pensados para albergar desde exposiciones de arte contemporáneo hasta conferencias empresariales o eventos. La idea es que la torre no sea solo un monumento para ser observado desde fuera, sino también pueda ser vivido desde dentro como un edificio que genere contenido y servicio en continua evolución para todos los visitantes y usuarios.
La Torre del Agua de 2026 será un edificio mucho más inteligente que su predecesor. Aprovechando la reforma, se centralizará toda la gestión de las instalaciones en un único puesto de control de última generación. Desde este centro, se gestionará todo el edificio
Uno de los datos más impresionantes de la obra es la actuación integral sobre la envolvente del edificio. Es la "piel" de la Torre, compuesta por parasoles y grandes superficies acristaladas.
Se va a trabajar en la sustitución de los elementos deteriorados y en una limpieza profunda de óxidos de los elementos metálicos del parasol. Con una superficie de actuación que roza los 9.000 m², este trabajo devolverá el aspecto original eliminando las lógicas huellas de la exposición a la intemperie de las últimas casi dos décadas.
Una nueva infraestructura de iluminación exterior la convertirá en un faro visual dinámico y espectacular de referencia.
Con la finalización de estas obras prevista para enero de 2027, la Torre del Agua se posicionará como el epicentro de la nueva Zaragoza empresarial y turística. A diferencia de la experiencia de 2008, marcada por la masividad del evento internacional, la nueva Torre del Agua, convertida en el “Faro de la Logística”, ofrecerá una experiencia continua mucho más personal e íntima a la vez que funcional y versátil.