Medio Ambiente y Turismo

Aragón estima en más de 320 ejemplares la población de urogallo y actúa en 400 hectáreas para su conservación

El director general de Medio Natural, Caza y Pesca, Alfonso Calvo, ha inaugurado hoy una jornada técnica sobre esta ave en Bielsa

Aragón estima en más de 320 ejemplares la población de urogallo y ha desarrollado actuaciones de mejora del hábitat de esta especie en una superficie que supera las 400 hectáreas. Estos son algunos de los datos que se han expuesto en el marco de una jornada técnica sobre gestión de poblaciones de urogallo que ha reunido en Bielsa a los principales especialistas a nivel nacional y en la que el Gobierno de Aragón ha presentado los principales avances en seguimiento, restauración del hábitat y medidas de conservación impulsadas en Aragón.

La jornada ha sido inaugurada por el director general de Medio Natural, Caza y Pesca, Alfonso Calvo, y en ella ha participado también el jefe de sección de Especies Catalogadas, Rafael López del Río, que ha expuesto las principales líneas de trabajo del Ejecutivo autonómico en la protección de esta especie.

Según las conclusiones del censo genético realizado en 2021, se han identificado un mínimo de 168 individuos distintos en Aragón, con una estimación poblacional media de 321 ejemplares, dentro de un intervalo de confianza de entre 259 y 497. Este dato confirma que la base poblacional es mayor de lo que se estimaba históricamente con las técnicas de censo al canto, aunque la tendencia de la especie continúa siendo negativa, con una retracción histórica tanto en número como en ocupación del territorio, con el abandono del 40% de los cantaderos (lugares donde cantan las aves en celo).

Un ejemplar de urogallo.

En paralelo, el Gobierno de Aragón ha desarrollado un plan de restauración y mejora del hábitat del urogallo dotado con 2 millones de euros para el periodo 2021-2026, en el que ya se ha actuado sobre 330,35 hectáreas mediante tratamientos selvícolas y sobre otras 87 hectáreas con desbroces. Estas actuaciones incluyen la reducción de la espesura forestal, la apertura de claros, la generación de madera muerta, la plantación de especies nutricias y la instalación de cajas nido y desbroces con el objetivo de mejorar las condiciones del hábitat para la especie.

Además, se han impulsado otras líneas de trabajo como el seguimiento genético de la población, el análisis del hábitat mediante herramientas de teledetección, el control de la depredación y la regulación de accesos en zonas sensibles como los cantaderos. Los estudios realizados apuntan, además, a que el urogallo selecciona preferentemente bosques de mayor altitud, con mayor diversidad estructural y una espesura intermedia.