Medio Ambiente y Turismo
Ninguno de los problemas de agua de boca en los municipios de la zona de Riglos tiene relación directa con el incendio
Los trabajos –muy avanzados- incluyen la reparación de captaciones e infraestructuras, la instalación de potabilizadoras y la incorporación de equipos de control de la calidad del agua
Siete localidades ya disponen de sistemas de medición de cloro, pH y turbidez y la mitad de la inversión prevista, de unos 500.000 euros, está ejecutada
Protección Civil distribuirá nuevas garrafas de cloro en los seis municipios que no disponen de agua de boca apta para el consumo humano por problemas de cloración.
Los municipios de Alastuey, Arbués, La Peña, Yeste y Larués siguen con agua no potable, si bien este hecho no tiene relación directa con el incendio. Las últimas analíticas realizadas por Salud Pública muestran datos que revelan una mala cloración del agua en los depósitos municipales y presencia de patógenos como coliformes o E.coli.
Protección Civil se encargará de suministrar nuevas garrafas de cloro y de retirar las garrafas que venían utilizando los pueblos hasta ahora. Además un técnico de Salud Pública les explicará como deben clorar el agua en el depósito para que los valores sean aptos para el consumo humano.
En el caso del municipio de Triste que inicialmente tuvo problemas en la captación por las cenizas del incendio, tampoco dispone de agua potable si bien los estudios realizados dejan claro que la turbidez actual se debe a que no se cerró la captación municipal de agua cuando comenzaron las lluvias desoyendo el consejo que viene recogido en las "recomendaciones sanitarias en actuaciones de incendios forestales 2026" editadas por el Ministerio de Sanidad y que fueron trasladadas por escrito a todos los Ayuntamientos.
Cabe recordar que la gestión del agua de consumo es competencia municipal, al igual que la realización de analíticas si bien, en total colaboración con los pueblos afectados, la Dirección General de Salud Pública está asumiendo la realización y el coste de estos análisis cuyos resultados se trasladan semanalmente a los alcaldes.
En el marco de esta colaboración, el pasado lunes se mantuvo una reunión entre los representantes de la comarca, de los ayuntamientos y del Gobierno de Aragón, con representantes de la Dirección General de Salud Pública y del Instituto Aragonés del Agua, para seguir trabajando conjuntamente en el restablecimiento del agua de boca.
LOS TRABAJOS REALIZADOS POR EL INSTITUTO ARAGONÉS DEL AGUA SE ENCUENTRAN MUY AVANZADOS
El Instituto Aragonés del Agua (IAA), organismo dependiente del Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, continúa con los trabajos en los sistemas de abastecimiento de agua de boca en los núcleos de población afectados por el incendio de las Peñas de Riglos, que se prolongó entre el 10 de agosto y el 12 de septiembre.
Las actuaciones comprenden la limpieza y reparación de depósitos, balsas y captaciones, la instalación de equipos de tratamiento del agua y la incorporación de sistemas de medición de parámetros como el cloro, el pH y la turbidez. La inversión aproximada asciende a 500.000 euros, y está ejecutada por encima del 50%.
Según la planificación del IAA, está previsto completar las actuaciones a finales de octubre, salvo la recuperación del antiguo pozo de La Peña Estación, pendiente de expropiación, una cuestión que depende del Consistorio. Mientras se tramita esta actuación, el abastecimiento de Triste, Yeste y La Peña Estación cuenta con agua disponible para varios meses procedente de una balsa de 7.000 metros cúbicos.
A día de hoy, el azud de Triste es la única captación que continúa afectada por las consecuencias del incendio, en este caso por los sedimentos arrastrados por las lluvias. Además, desde el IAA se ha prestado asesoramiento técnico tras incidencias relacionadas con los procedimientos de cloración en varias localidades.
REPARACIÓN DE INFRAESTRUCTURAS Y CAPTACIONES
Los tres depósitos previstos en Anzánigo, Centenero y Osia quedaron limpios durante la semana del 7 al 11 de septiembre, con los correspondientes certificados de la empresa encargada de los trabajos. En Osia, la lámina de la balsa quedó reparada a finales de septiembre y también se completaron las obras en el camino de acceso, incluidas zonas hormigonadas. El abastecimiento quedó operativo a principios de octubre, aunque sigue pendiente la reposición del equipo de ultrasonidos.
En Atarés finalizaron el 26 de septiembre los trabajos de reparación de la captación y de instalación de la tubería del barranco Cerveral, dañada por el fuego. En Triste, la acumulación de sedimentos arrastrados por las lluvias de la semana del 5 de octubre ha hecho necesaria la limpieza del azud de captación.
Los trabajos, gestionados por el Ayuntamiento de La Peña con una empresa de la zona autorizada por Protección Civil y financiados por el Gobierno de Aragón, comienzan este miércoles 14 de octubre. Una vez concluidos, se realizará una nueva analítica para comprobar el estado del agua.
POTABILIZADORAS Y CONTROL DE LA CALIDAD DEL AGUA
La potabilizadora de Santa Cruz de la Serós está instalada y en funcionamiento desde el 2 de octubre. En Arbués, el filtro de arenas quedó operativo el 9 de octubre y está pendiente la instalación de una caseta prefabricada para alojar los dos filtros de carbón activo, prevista para finales de mes.
En Atarés, los trabajos de construcción de la caseta que albergará la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) y la instalación de una línea eléctrica subterránea de 150 metros tienen prevista su finalización el 19 de octubre. El objetivo es que la instalación esté operativa a finales de octubre.
En cuanto a los sistemas de control, siete localidades -Santa Cilia, Bailo, Centenero, Anzánigo, Alastuey, Arbués y Larues- ya disponen de equipos de medición de cloro, pH y turbidez instalados y en funcionamiento. La implantación continúa en el resto de los núcleos que previamente no contaban con estos equipos antes de estas actuaciones.
Desde el IAA, en conjunto con Salud Pública, se viene trabajando en la revisión de las instalaciones de Bailo tras detectarse problemas en el sabor y el olor del agua almacenada en la balsa de la estación de tratamiento.
Estas alteraciones están relacionadas con la reducción del volumen de agua embalsada y la falta de renovación, y se ha recomendado vaciar y limpiar la balsa antes de llenarla de nuevo. En la misma visita se comprobó el estado de la captación, cuyo agua se describió como limpia tras las lluvias, y se recomendó retomar su uso para normalizar el abastecimiento.