Vicepresidencia de Presidencia, Justicia y Cultura

El Instituto Aragonés de la Mujer pone en marcha una nueva campaña de sensibilización para identificar conductas violentas en la vida cotidiana

La iniciativa pone el foco en la juventud y en situaciones cotidianas que, pese a estar normalizadas, también constituyen violencia

"No todo vale". Con ese mensaje ha presentado la directora del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), Inmaculada de Francisco, la nueva campaña de sensibilización impulsada por el organismo autónomo, una iniciativa que nace con el objetivo de ayudar a identificar conductas violentas como primer paso para prevenirlas y erradicarlas.

La campaña centra su atención en la violencia sexual y en aquellas situaciones que forman parte del día a día de muchas personas, especialmente de los jóvenes, a quienes se dirige de manera prioritaria. El propósito es hacer visible esa línea, en muchas ocasiones imperceptible, que separa el respeto de la violencia y que, con frecuencia, queda difuminada por comportamientos socialmente aceptados o normalizados.

"En numerosas ocasiones la violencia comienza con gestos cotidianos que pasan desapercibidos o incluso se justifican. Aprender a reconocerlos es fundamental para prevenir situaciones de mayor gravedad y construir relaciones basadas en el respeto y la libertad", ha señalado Inmaculada de Francisco.

La directora del IAM ha comparecido en la sala de prensa del Pignatelli para presentar esta nueva campaña y explicar los objetivos que persigue. "Queremos concienciar a la ciudadanía mostrando que determinadas conductas, aunque estén normalizadas, también son violencia. Queremos educar, especialmente a la juventud, en relaciones sanas e igualitarias y prevenir, porque identificar esas señales a tiempo puede evitar que la violencia vaya a más", ha afirmado.

La campaña gira en torno a una estructura común que se repite en todas las piezas: "Entre... hay una línea". Con este planteamiento se pretende llamar la atención sobre ese espacio en el que, con demasiada frecuencia, se desdibujan los límites entre una conducta respetuosa y otra que supone una forma de violencia. El mensaje invita a reflexionar sobre comportamientos que a menudo se minimizan o se justifican, pero que vulneran la libertad y la dignidad de la otra persona.

Entre los ejemplos que recoge la campaña figuran mensajes como: "Entre preguntarle si se lo está pasando bien y exigir pruebas de dónde está y con quién, hay una línea. El control también es violencia"; "Entre lo que compartes en privado y reenviarlo sin pedirte permiso, hay una línea"; o "Entre volver juntos a casa y asumir que ocurrirá algo más, hay una línea". Todos ellos buscan favorecer la reflexión y reforzar la idea de que el consentimiento, el respeto a la intimidad y la libertad individual son pilares imprescindibles en cualquier relación.

La campaña se difundirá a través de diferentes soportes y canales de comunicación con el objetivo de llegar al mayor número posible de personas, especialmente al público joven, promoviendo una mayor conciencia social sobre aquellas conductas que, aunque puedan parecer habituales, nunca deben considerarse normales cuando suponen una forma de violencia.

Inmaculada de Francisco explica los objetivos de la campañaDirectora del Instituto Aragonés de la Mujer

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