Museos
El Museo de Zaragoza reabre su sede de cerámica
La reapertura, que llega tras una inversión de 80.000 euros, incluye la inauguración de la exposición del ceramista japonés Tanzan Kotoge
La sección de cerámica del Museo de Zaragoza, ubicada en la emblemática Casa de Albarracín del Parque Grande José Antonio Labordeta, ha vuelto a abrir sus puertas al público este miércoles. Este espacio, que reproduce fielmente la arquitectura rural turolense, vuelve a exhibir una de las colecciones de alfarería más completas y variadas de España.
"Es una colección muy significativa porque nos permite comprender un tiempo que ya no existe. La supervivencia era más difícil y los elementos cerámicos eran fundamentales", ha explicado el director general de Cultura, Pedro Olloqui.
Su exposición permanente ofrece una perspectiva evolutiva de la cerámica, desde piezas representativas del mundo romano, como las sigillatas, hasta piezas de las Reales Fábricas (Alcora, Buen Retiro) y talleres europeos de renombre (Sèvres, Sunderland). También incluye una maqueta que reproduce un alfar tradicional que detalla el proceso artesanal.
La cerámica decorada aragonesa es el corazón de la muestra. Esta sección se centra en los tres grandes focos históricos: Muel, Teruel y Villafeliche. Destacan las piezas mudéjares, el uso del reflejo metálico y las series polícromas que evolucionaron con el paso del tiempo.
Además, hay un lugar especial para la alfarería popular aragonesa. Es decir, a los objetos de uso doméstico (cántaros, tinajas, ollas) que formaron parte de la vida rural aragonesa hasta el siglo XX, diferenciando entre la alfarería de agua y la de fuego (vidriada).
"Esta casa estaba muy deteriorada, no había tenido ningún tipo de mantenimiento por parte del Ministerio y nos vimos obligados a cerrarla con grandes dificultades de reapertura por los estándares contemporáneos del siglo XXI", ha lamentado el director general. "Hemos hecho una inversión relevante de 80.000 euros, muy bien gestionada, que ha abierto nuevos espacios y va a permitir una relación más correcta entre el visitante y la colección", ha añadido.
La sede, construida en 1955 sobre idea de Antonio Beltrán, es en sí misma una pieza de museo. El arquitecto Alejandro Allánegui diseñó el edificio inspirándose en elementos arquitectónicos de Bronchales, Albarracín, Calomarde y Orihuela del Tremedal, logrando un homenaje vivo a la identidad de la provincia de Teruel.
Declaraciones del director general de Cultura, Pedro OlloquiDeclaraciones del director general de Cultura, Pedro Olloqui
Exposición temporal
La reapertura de la sede incluye la inauguración de la exposición realizada con fondos propios del Museo pertenecientes a la donación/depósito del ceramista japonés Tanzan Kotoge (Himeji, 1946- Kioto, 2020). ‘Kotoge, Tanzan. El paso de las estaciones. Haru – Primavera’ reúne 9 piezas del artista decoradas con motivos vegetales propios de la primavera. Esta muestra inaugura un ciclo de cuatro exposiciones dedicadas a su obra, una por cada estación. La primera podrá podrá visitarse de marzo a junio de 2026.
Alrededor de esta exposición, el Museo ha preparado una serie de actividades temáticas. Durante la propia inauguración, los visitantes han podido disfrutar de una actuación del grupo de taiko (tambores japoneses) Kamidaiko, en colaboración con la Asociación Aragón-Japón.
Además, el Museo de Zaragoza celebrará el Hanami (fiesta del cerezo) los días 11 y 12 de abril ofreciendo una visita comentada a la exposición de Kotoge y, en mayo, se realizarán talleres sumi-e por la artista Kumiko Fujimura, así como una demostración de Ikebana a cargo de Sonoko. Con la llegada del otoño se realizará un taller “Ceremonia del té” con Laura Maraver (Minna no Kimono).


