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Martes, 23 de junio de 2026

Caza y Pesca

Aragón reduce burocracia y refuerza el control de especies para proteger el campo y apoyar a los cazadores

El nuevo Plan General de Caza incorpora más herramientas para combatir la sobrepoblación de especies, agiliza los trámites administrativos y mejora la seguridad de la actividad cinegética.

La elaboración del nuevo Plan General de Caza ha contado además con una estrecha coordinación con la Federación Aragonesa de Caza
La elaboración del nuevo Plan General de Caza ha contado además con una estrecha coordinación con la Federación Aragonesa de Caza

El Gobierno de Aragón ha aprobado un nuevo Plan General de Caza para la temporada 2026-2027 que reduce cargas burocráticas, mejora las herramientas de gestión cinegética y refuerza el control de especies que generan daños agrícolas o riesgos sanitarios, consolidando el papel de la caza como un aliado fundamental del medio rural.

El Departamento de Medio Ambiente y Turismo ha impulsado una profunda revisión del Plan con un objetivo claro: facilitar la labor de cazadores y titulares de cotos, reforzar la seguridad y mejorar las herramientas disponibles para gestionar las poblaciones cinegéticas, proteger las explotaciones agrarias y responder con mayor eficacia a los desafíos del territorio.

Entre las principales novedades destaca el refuerzo de las medidas de control del jabalí para prevenir la expansión de la peste porcina africana. El nuevo Plan autoriza el uso de visores térmicos y nocturnos en las esperas y aguardos de jabalí en todo Aragón, mejorando la eficacia del control poblacional y contribuyendo a proteger tanto la ganadería como la agricultura.

La nueva regulación también simplifica las esperas nocturnas en zonas no cinegéticas y amplía las medidas extraordinarias de control del conejo en once municipios aragoneses especialmente afectados por daños agrícolas.

La reducción de la burocracia constituye otro de los pilares de la norma. La implantación de nuevas herramientas digitales permitirá realizar numerosos trámites de forma electrónica, eliminar documentación innecesaria y agilizar la gestión de cotos, batidas y autorizaciones.

El Plan incorpora además mejoras en materia de seguridad para los cazadores, actualiza la regulación de distintas especies cinegéticas y establece un marco equilibrado que compatibiliza la actividad cinegética con la conservación de la fauna silvestre.

La elaboración del nuevo Plan General de Caza ha contado además con una estrecha coordinación con la Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA), con la que se han analizado y trabajado buena parte de las medidas incorporadas al texto. Esta colaboración ha permitido adaptar la normativa a las necesidades reales de cazadores y gestores cinegéticos, mejorar su aplicación práctica sobre el terreno y avanzar en soluciones consensuadas para los principales retos que afronta el sector.

El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, ha destacado que «este Plan nace del diálogo y del trabajo conjunto con el sector cinegético aragonés y especialmente con FARCAZA. Hemos escuchado sus propuestas y muchas de ellas se traducen hoy en medidas concretas que reducen burocracia, mejoran la gestión y refuerzan la protección del medio rural».

«La caza es una actividad fundamental para la gestión del territorio y la protección del medio rural. Este nuevo Plan ofrece más seguridad jurídica, menos trabas administrativas y mejores herramientas para afrontar los desafíos que plantean la sobrepoblación de determinadas especies, los daños agrícolas y los riesgos sanitarios», ha añadido.

Con esta nueva normativa, el Gobierno de Aragón reafirma su compromiso con el mundo rural y con los cazadores aragoneses, reconociendo la caza como una herramienta esencial para la gestión del territorio, la prevención de daños agrícolas, el control de especies y la conservación del equilibrio natural de nuestros ecosistemas. El Plan es también el resultado del trabajo conjunto y del diálogo permanente mantenido con el sector cinegético aragonés.

PRINCIPALES NOVEDADES DEL PLAN GENERAL DE CAZA 2026-2027

• Menos burocracia y más gestión digital. La mayoría de comunicaciones y autorizaciones podrán realizarse por vía electrónica, eliminando trámites duplicados y reduciendo cargas administrativas para cazadores y titulares de cotos.

• Refuerzo del control del jabalí frente a la peste porcina africana. Se autoriza el uso de visores térmicos y nocturnos en aguardos y esperas de jabalí en todo Aragón, mejorando la eficacia del control poblacional y reduciendo riesgos sanitarios.

• Simplificación de las esperas nocturnas en zonas no cinegéticas. Se agilizan los procedimientos para facilitar actuaciones de control cuando existan daños o problemas de sobrepoblación.

• Ampliación de las medidas extraordinarias contra el conejo. Once nuevos municipios se incorporan al listado de zonas con sobrepoblación: Ainzón, Alagón, Aniñón, Atea, El Frasno, La Joyosa, Moros, Nigüella, Nuez de Ebro, Sabiñán y Trasmoz.

• Nuevas herramientas para el control del conejo. Podrá autorizarse de forma nominal el uso de carabinas PCP con visores ópticos, térmicos o nocturnos en estudios de control poblacional.

• Tramitación electrónica de la caza nocturna y del transporte de conejos vivos. Los procedimientos se simplifican mediante trámites telemáticos específicos, evitando documentación adicional.

• Libro electrónico de batidas. Los datos se validarán digitalmente mediante la aplicación INABAT y el libro se generará automáticamente, sin necesidad de presentación presencial ante la Administración.

• Simplificación del uso de precintos de caza mayor. Los precintos con código QR servirán como autorización de transporte para carne destinada al autoconsumo familiar cuando el abatimiento haya sido comunicado digitalmente.

• Eliminación de trámites innecesarios. Ya no será obligatorio devolver determinados precintos físicos no utilizados de cabra montés, corzo, ciervo y sarrio.

• Mayor seguridad en las batidas. Se clarifica el número máximo de armas y participantes por puesto para mejorar la organización de las cacerías y aportar seguridad jurídica.

• Refuerzo de la identificación de cazadores habilitados. La Federación Aragonesa de Caza expedirá una acreditación específica para las actuaciones de control poblacional.

• Regulación de la caza de la tórtola europea. Se establecen cupos, requisitos de mejora del hábitat, sistemas de control y fechas concretas para garantizar un aprovechamiento sostenible.

• Nueva regulación de la codorniz. Se limita su aprovechamiento a la media veda, se reducen los cupos y se establece la declaración obligatoria de capturas para mejorar el conocimiento científico de sus poblaciones.

• Más seguridad en la caza de la becada. Los cazadores y acompañantes deberán utilizar prendas de alta visibilidad.

• Compatibilidad entre conservación del oso y actividad cinegética. Las restricciones se concentran en las áreas más sensibles, mientras que en las zonas de presencia habitual podrán mantenerse determinadas modalidades de caza con medidas preventivas.

• Actualización de las normas sobre repoblaciones y sueltas. Se revisan los criterios aplicables a especies de caza mayor para garantizar una gestión más adecuada de las poblaciones.

• Nuevas herramientas de gestión para ciervo y gamo. Se incorporan nuevos municipios con regulación específica para facilitar el control poblacional y reducir daños.

• Actualización de la normativa de distintas especies y modalidades. Se revisan aspectos relativos a la cabra montés, el zorzal alirrojo, la perdiz con reclamo y las pruebas deportivas con perros.

• Posibilidad de implantar sistemas de localización telemática en actividades cinegéticas nocturnas para reforzar la seguridad de los participantes.

• Una norma más clara y fácil de consultar. El texto ha sido reorganizado y simplificado para facilitar su comprensión y aplicación por parte de cazadores, gestores y titulares de cotos.

• Reconocimiento de la caza como herramienta esencial de gestión del territorio. El nuevo Plan refuerza el papel de la actividad cinegética en la protección de la agricultura, la prevención de daños, el control de especies y la conservación del equilibrio natural en el medio rural aragonés.