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Martes, 15 de septiembre de 2026

Medio Ambiente

El Gobierno de Aragón y ASAFRE coinciden en la necesidad de limpiar y mantener los cauces del Ebro para prevenir las riadas

El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, aborda con los afectados la necesidad de priorizar la prevención y proteger a municipios, agricultores y ganaderos frente a las grandes avenidas

Una de las primeras acciones planteada es la posibilidad de crear una mesa de trabajo con el territorio y entidades implicadas para definir actuaciones

Miembros del Departamento de Medio Ambiente y Turismo se reúnen con ASAFRE en el Edificio Pignatelli
Miembros del Departamento de Medio Ambiente y Turismo se reúnen con ASAFRE en el Edificio PignatelliDepartamento de Medio Ambiente y Turismo

El Gobierno de Aragón y la Asociación de Afectados por las Riadas de la Cuenca del Ebro (ASAFRE) han coincidido en la necesidad de mantener y limpiar los cauces como una medida fundamental para prevenir los efectos de las avenidas. Así se ha puesto de manifiesto en la reunión mantenida en el Departamento de Medio Ambiente y Turismo.

En el encuentro, presidido por el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, han participado la directora gerente del Instituto Aragonés del Agua, Eva Sierra; el diputado autonómico, Santiago Morón, el Jefe de Gabinete del Departamento, Alejandro Martínez, y representantes de ASAFRE en Aragón y Navarra, entre ellos su presidente, Alfonso Barreras.

La reunión ha servido para abordar las medidas técnicas más convenientes para mejorar la capacidad de desagüe del río, así como el coste económico de las emergencias provocadas por las avenidas extraordinarias y la necesidad de optimizar los recursos públicos destinados a hacerles frente.

PREVENIR ANTES QUE REACCIONAR

Desde el Departamento de Medio Ambiente y Turismo se considera que “la prevención debe ganar peso frente a una política basada exclusivamente en actuar cuando llega la emergencia”. Para ello, es necesario reducir las trabas burocráticas para la limpieza de los cauces, estudiar el comportamiento del río y actuar en los puntos donde sea necesario para proteger a las personas y, especialmente, a quienes viven y trabajan en las zonas afectadas.

En este sentido, una de las primeras acciones que se plantean ahora es la posibilidad de crear una mesa de trabajo de la que podrían formar parte el Gobierno de Aragón; la Universidad de Zaragoza; los municipios afectados y ASAFRE con el objetivo de coordinar las actuaciones y dar voz al territorio.

Durante la reunión también se ha abordado el proyecto Ebro Resilience, del que forma parte junto a la CHE y otras entidades. El objetivo es avanzar hacia una gestión del río que priorice “la prevención, el mantenimiento de los cauces y la protección de las personas, las explotaciones agrarias y la actividad económica de los municipios afectados”.