Caza y Pesca
La pesca generó un impacto de 168 millones de euros en el PIB de Aragón en 2024 y contribuyó al mantenimiento de 3.544 empleos
El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, ha presentado hoy un estudio elaborado por Deloitte sobre la repercusión de este sector en la economía aragonesa
Cada pescador gasta anualmente 3.509 euros en esta actividad, que aporta 24,5 millones de euros al sector turístico aragonés
La pesca generó un impacto de 168 millones de euros en el PIB de Aragón en 2024, 31 millones de euros en retornos fiscales y contribuyó al mantenimiento de 3.544 puestos de trabajo en la comunidad. Esta es la principal conclusión de un informe encargado por el Departamento de Medio Ambiente y Turismo y elaborado por Deloitte, en el que se detalla el impacto socioeconómico de la pesca deportiva y recreativa en Aragón durante el pasado año.
El análisis, financiado por la Federación Aragonesa de Pesca y Casting en colaboración con el Gobierno de Aragón, que hoy ha sido presentado por el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, el presidente de la Federación Aragonesa de Pesca y Cásting (FAPYC), José Antonio Rodríguez, y el director general de Medio Natural, Caza y Pesca, Alfonso Calvo, confirma el papel de esta actividad como motor económico y tractor de empleo y cuantifica la aportación fiscal y el alcance sectorial del gasto asociado a la práctica de la pesca y a los agentes que la hacen posible.
El perfil de gasto del pescador muestra un desembolso anual medio de 3.509 euros, liderado por el combustible para los desplazamientos terrestres (641 euros), la compra de cañas (598 euros) y los complementos técnicos como vadeadores, nasas, anzuelos, sedales o cebos (456 euros). A ello se suman partidas en campeonatos (340 euros), formación (239 euros), alojamiento (186 euros) y aperitivos (140 euros), entre otras. Este patrón evidencia un consumo transversal y recurrente que dinamiza el tejido empresarial vinculado a la pesca.
El impacto sobre el turismo y la movilidad resulta igualmente significativo. El gasto estimado anual por pescador en alojamiento, hostelería, ocio y turismo asciende a 441 euros, lo que supone una aportación global de 24,5 millones de euros al sector turístico aragonés. En paralelo, los desplazamientos y el uso de vehículos asociados a la actividad generan cerca de 33 millones de euros anuales, con efectos inducidos en estaciones de servicio, talleres de mantenimiento, seguros y transporte colectivo. El equipamiento específico moviliza más de 63 millones de euros anuales en material, impulsando a comercios y pymes locales.
Perfil del pescador
El perfil del pescador en Aragón se caracteriza por una marcada vinculación con el territorio y una práctica habitual de la actividad. Según el estudio, el 97% son hombres, con una edad media de 49 años, y una elevada fidelidad: más del 70% lleva más de una década pescando. El 89% reside en la propia comunidad autónoma, mientras que el 11% procede de otras comunidades, principalmente de Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra y Madrid.
En cuanto a la frecuencia, la media anual se sitúa en 32 jornadas de pesca por persona, con preferencia por ríos y embalses del Pirineo y del sistema Ibérico. La motivación principal es el contacto con la naturaleza (68%), seguida del componente deportivo (21%) y de la convivencia social (11%). Además, el 78% de los pescadores declara combinar esta actividad con otras prácticas de turismo de interior, lo que refuerza su papel como visitante recurrente y dinamizador del medio rural.
El alcance social y el arraigo territorial de la pesca se reflejan también en la estructura de licencias y en la red de agentes. En 2024 se emitieron 55.671 licencias autonómicas e interautonómicas y 4.618 licencias federativas, cifras que ilustran el volumen de practicantes y la vitalidad de clubes, cotos y empresas especializadas en todo el territorio. Las tiendas de pesca, con una facturación media cercana a 130.000 euros anuales, sostienen además empleo y actúan como nodos de asesoramiento técnico para practicantes locales y visitantes.
Además, se identifica una recaudación estimada de 31 millones de euros en retornos fiscales en 2024 —fundamentalmente IVA (53%), IRPF (33%) e Impuesto de Sociedades (14%)—, lo que pone de manifiesto la contribución de la pesca a la sostenibilidad de las finanzas públicas y al sostenimiento de servicios esenciales.
Desde la perspectiva del gasto, la actividad movilizó 182 millones de euros agregados entre todos los agentes vinculados, con una aportación muy mayoritaria de los pescadores, que concentraron más de 174,9 millones de euros del total. La capacidad tractora del sector se refleja, además, en el impulso de cadenas de valor como el comercio especializado, la hostelería, el transporte, los servicios turísticos, las piscifactorías y la oferta profesional de guías, con incidencia directa en las economías locales.
El estudio incorpora, además, un análisis de reputación y conversación digital que refuerza el posicionamiento de Aragón como destino de naturaleza y pesca responsable. A lo largo de 2024 se registraron 1.040 menciones en redes y medios, con un 88% de sentimiento positivo y un alcance potencial de millones de usuarios, especialmente en X. La marca Fishing Aragón es percibida como palanca de proyección: el 95% de los pescadores considera que contribuye a mejorar la imagen de Aragón, con efectos positivos también sobre la Federación Aragonesa de Pesca y Cásting (FAPYC), los propios pescadores, el Gobierno de Aragón y el ecosistema de empresas y entidades vinculadas.
De este modo, el informe confirma la importancia que tiene este sector en la economía aragonesa, al igual que la caza, cuyo impacto socioeconómico se cuantificó en 258 millones de euros anuales en el último estudio que se realizó.


