Ferrocarril
Aragón reclama un Corredor Cantábrico-Mediterráneo a la altura de su potencial logístico y económico
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, junto a las alcaldesas de las tres capitales aragonesas, ha presentado en el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible las alegaciones al Estudio Informativo del tramo Sagunto-Teruel del Corredor Cantábrico-Mediterráneo.
Frente común de las instituciones aragonesas para reclamar una infraestructura ferroviaria de altas prestaciones que garantice la competitividad y la conectividad de Aragón en las próximas décadas.
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, junto al consejero de Vivienda, Fomento, Logística y Cohesión Territorial, Octavio López, y las alcaldesas de Zaragoza, Huesca y Teruel, ha presentado este martes las alegaciones conjuntas al Estudio Informativo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo en su tramo Sagunto-Teruel, actualmente en fase de información pública ante el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Las instituciones aragonesas reclaman la retirada del estudio actual y la elaboración de un nuevo documento que contemple una infraestructura de altas prestaciones, preparada para tráfico mixto de viajeros y mercancías, con doble vía electrificada y plenamente integrada en la planificación estratégica del corredor ferroviario que conecta el Mediterráneo con el Valle del Ebro y la cornisa cantábrica.
Azcón: “La propuesta del Ministerio es injusta, inconsistente y no responde a las necesidades actuales y futuras de Aragón”
Tras la presentación de las alegaciones, el presidente Azcón ha defendido la necesidad de que Aragón cuente con infraestructuras ferroviarias acordes a su peso logístico e industrial. “Aragón merece los trenes que necesita para seguir creciendo. La propuesta planteada por el Ministerio es injusta, inconsistente y no responde ni a las necesidades actuales ni al potencial logístico e industrial que tiene nuestra Comunidad”, ha señalado.
El documento remitido al Ministerio sostiene que la propuesta actualmente planteada consolida un tramo de vía única y prestaciones limitadas en el único punto del corredor donde no se proyectan actuaciones estructurales equiparables a las previstas en el resto del eje ferroviario. Por ello, las instituciones firmantes solicitan una nueva planificación que garantice capacidad, fiabilidad, interoperabilidad y plena integración en la Red Transeuropea de Transporte.
En este sentido, Azcón ha subrayado que “es incomprensible que el único tramo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo que no se proyecta con altas prestaciones sea precisamente el que atraviesa Aragón. No podemos permitir que se genere un cuello de botella que condicione durante décadas el desarrollo de Teruel y de toda la Comunidad”.
Además, las alegaciones reclaman que Aragón participe desde las fases iniciales de definición de alternativas y que se impulse ante las instituciones europeas la recuperación de la consideración de altas prestaciones para este tramo estratégico.
Un proyecto estratégico para el futuro de Aragón
El Gobierno de Aragón considera que el Corredor Cantábrico-Mediterráneo es una infraestructura clave para reforzar la posición de la Comunidad como gran nodo logístico del sur de Europa y para mejorar la conexión entre los principales centros productivos, industriales y portuarios del país.
La presentación conjunta de estas alegaciones evidencia la unidad institucional de Aragón en defensa de una infraestructura que contribuya a generar nuevas oportunidades económicas, fortalecer la competitividad empresarial, impulsar la cohesión territorial y mejorar la conectividad entre Zaragoza, Teruel, la Comunidad Valenciana y el norte peninsular.
Durante su intervención, el presidente aragonés ha destacado además la importancia estratégica de conectar adecuadamente los grandes polos logísticos y económicos del eje. “Nadie entiende que el puerto de Valencia y PLAZA, la mayor plataforma logística del sur de Europa, no estén conectados por una infraestructura ferroviaria moderna, competitiva y preparada para el siglo XXI. Estamos defendiendo una reivindicación justa, respaldada por criterios técnicos y por toda la sociedad aragonesa”, ha concluido.
Las alcaldesas de las tres capitales aragonesas reclaman infraestructuras del siglo XXI
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha insistido en que el planteamiento actual del Ministerio “está fuera de todo sentido común”, al prever que la doble vía electrificada llegue hasta Teruel para interrumpirse precisamente en la conexión con el Mediterráneo. “Estamos hablando de una infraestructura de Estado que vertebra Aragón, conecta el Cantábrico con el Mediterráneo y que no tiene ningún sentido limitar en esos 137 kilómetros. Lo barato sale caro y, si no se planifica ahora una doble vía electrificada de altas prestaciones, lo pagarán las futuras generaciones de Aragón y de todo el corredor. Estamos en un momento crucial de una infraestructura de estado”, ha concluido.
Por su parte, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha considerado que el proyecto debe revisarse para evitar una situación de desventaja para la Comunidad. “Estamos ante una nueva chapuza. Es difícil de entender que, en un corredor diseñado con altas prestaciones, se mantenga precisamente en Aragón un tramo con una infraestructura totalmente obsoleta. Es el momento de retirar este estudio y apostar por un proyecto del siglo XXI que garantice la competitividad de Zaragoza, Teruel y Huesca”, ha señalado.
Finalmente, la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha reclamado un trato equitativo para Aragón en materia de infraestructuras ferroviarias añadiendo que “no queremos infraestructuras del siglo XIX ni ser una comunidad autónoma de segunda. Nuestros vecinos, nuestras empresas y nuestros estudiantes merecen las mismas oportunidades y servicios que el resto de los territorios, y eso pasa por realizar inversiones que vertebren todo Aragón y lo preparen para los retos del futuro”.
Para el Ejecutivo autonómico, las inversiones ya ejecutadas y actualmente en marcha en la línea Zaragoza-Teruel-Sagunto constituyen un avance importante, pero deben entenderse como una primera fase dentro de una estrategia más ambiciosa que permita culminar un corredor ferroviario moderno, competitivo y preparado para responder a los retos logísticos y económicos de las próximas décadas.


