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Sanidad

Salud Pública recuerda las recomendaciones básicas para evitar las toxiinfecciones alimentarias en verano

El Departamento de Sanidad lanza una campaña en redes sociales, 'Verano sin dramas', para evitar estas patologías, muy asociadas a las altas temperaturas

Cada año se registran en Aragón una media de 47 brotes y casi la mitad de los mismos se corresponde con la salmonelosis como agente causal

La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón ha puesto en marcha una campaña en redes sociales en colaboración con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Verano sin dramas, para recordar a la ciudadanía la importancia de extremar las precauciones frente a las toxiinfecciones alimentarias (TIA) durante los meses de verano, periodo en el que las altas temperaturas favorecen la proliferación de los agentes causantes de estas enfermedades.

Las toxiinfecciones alimentarias engloban toda enfermedad o cuadro clínico asociado a una fuente común de transmisión alimentaria. Los agentes causantes son variados e incluyen bacterias, virus, parásitos, organismos marinos y sus toxinas, hongos o toxinas químicas. Aunque cualquier alimento puede verse afectado, algunos son más propensos a la contaminación, como los huevos, las carnes crudas o poco cocinadas, la leche no pasteurizada, los mariscos crudos o las frutas y verduras.

Una de las imágenes de la campaña con consejos sobre el uso de la mayonesa.
Una de las imágenes de la campaña con consejos sobre el uso de la mayonesa.

Cada año se registran en Aragón una media de 47 brotes de TIA. Los domicilios particulares concentran el 53% de los casos, seguidos de la restauración colectiva (29%), las instituciones (13%) y otros entornos (5%). Casi la mitad de los mismos se corresponde con la salmonelosis como agente causal.

Para reducir el riesgo de sufrir una toxiinfección alimentaria en el hogar, Salud Pública recomienda extremar la precaución en la compra, conservación y manipulación de los alimentos. Entre las principales medidas, destacan exigir siempre alimentos en garantía en el momento de la compra, mantener la cadena de frío evitando dejar los productos a temperatura ambiente, conservar refrigerados los alimentos ya cocinados y evitar el contacto entre alimentos crudos y cocinados.

Asimismo, es fundamental lavar y desinfectar adecuadamente frutas y verduras que se consuman crudas, extremar las precauciones con la elaboración casera de mayonesa y otras salsas con huevo crudo, y mantener una correcta higiene personal durante la preparación de las comidas, especialmente el lavado frecuente de manos y la limpieza de los utensilios de cocina.