Sanidad
El SALUD adapta su oferta de camas durante el periodo estival
Los cierres oscilan entre el 8,7% y el 17% del volumen total de camas, según la quincena
Los hospitales públicos aragoneses adaptan su oferta de camas a lo largo de los meses de verano, como en años anteriores, ante el descenso de la actividad asistencial.
Los hospitales de las provincias de Huesca y Teruel, Sector 1 de Zaragoza, Calatayud y el Hospital de la Defensa suspenden actividad en un total de 249 camas. A estas cifras se suman las correspondientes al Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y al Hospital Universitario Miguel Servet de la capital aragonesa, que oscilan entre 30 y 133 camas, en el primer caso, y entre 19 y 217, en el segundo, en función de la quincena.
En conjunto, la suspensión de actividad se sitúa entre un mínimo de 298 y un máximo de 599 unidades, ya que la carga asistencial varía a lo largo del verano. Habitualmente, es durante la primera quincena de agosto cuando se registra la menor actividad y, por tanto, el mayor número de camas sin actividad.
El SALUD dispone en Aragón de alrededor de 3.400 camas en funcionamiento, lo que supone que esta reorganización temporal representa aproximadamente entre el 8,7 % (en los primeros días de junio y la quincena inicial de septiembre) y el 17,6 % (en agosto) del volumen total de plazas.
Esta adaptación temporal de la capacidad asistencial es una medida de gestión planificada, habitual en los sistemas sanitarios en periodos como el verano o la Navidad. Su objetivo es facilitar tareas de mantenimiento, optimizar la organización de los recursos y adecuar la actividad a la menor demanda propia de estas fechas y a las vacaciones regladas del personal. En todo momento, se garantiza la disponibilidad de camas y su reactivación inmediata si la situación asistencial lo requiere.
La disponibilidad de camas adicionales se contempla como un recurso operativo, si bien no suele ser necesario activarlo. La planificación asistencial se basa en el análisis de las series históricas de ocupación, lo que permite adecuar la capacidad a la demanda real y garantizar una respuesta eficaz sin necesidad de medidas extraordinarias.
En la provincia de Huesca, el reajuste de camas afecta a 27 unidades en el Hospital Universitario San Jorge de la capital oscense; 9 en el Hospital de Jaca; 5 en Santo Cristo de los Milagros y 30 en el Hospital de Barbastro.
En Teruel, el cierre afecta únicamente a 17 camas del Hospital Universitario Obispo Polanco.
En la capital aragonesa, se suspende la actividad de 30 camas en el Hospital Universitario Royo Villanova; 61 en el Hospital Nuestra Señora de Gracia y 40 en el Hospital General de la Defensa.
En el Hospital Universitario Miguel Servet, los cierres oscilan entre las 19 camas, en el mes de junio, que es cuando se registra la cifra mínima, y las 217 en agosto, que es la máxima.
Respecto al Sector III, se cierran 30 camas en el Hospital Ernest Lluch de Calatayud y entre 30 y 133 en el Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, según la quincena estival.


