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El IAACC Pablo Serrano reúne 77 obras en la exposición ‘SUSUME! Estampa japonesa contemporánea en la colección Miguel Ángel Gutiérrez’
La muestra, realizada de forma conjunta con el Museo de Zaragoza, se podrá visitar hasta el 20 de septiembre en la sala 94 del IAACC Pablo Serrano
El Gobierno de Aragón ha presentado este jueves la exposición temporal ‘SUSUME! Estampa japonesa contemporánea en la Colección Miguel Ángel Gutiérrez, que podrá visitarse del 25 de junio al 20 de septiembre en la sala 94 del IAACC Pablo Serrano. La muestra reúne 77 obras, estampas, libros ilustrados, revistas y fotografías antiguas, y ha sido realizada de forma conjunta entre el Museo de Zaragoza y el IAACC Pablo Serrano.
El público podrá ver parte de la Colección Miguel Ángel Gutiérrez Pascual a través de una cuidada selección de sus estampas japonesas más contemporáneas, pertenecientes a los siglos XX y XXI. Paisajes evocadores, retratos de actores de teatro y escenas de novelas clásicas se entrelazan con cuerpos tatuados, gatos y estrellas del rock, ofreciendo un recorrido por los principales movimientos artísticos del grabado japonés en madera desde los inicios del siglo XX hasta la actualidad.
Entre la variada nómina de artistas figuran nombres célebres como Itō Shinsui o Kawase Hasui y otros menos conocidos para el público general. Destaca también la presencia de artistas occidentales como Elizabeth Keith o Helen Hyde, que viajaron a Japón hace más de cien años para formarse en sus técnicas artísticas y allí desarrollaron carreras de éxito. A través de esta exposición se puede conocer cómo evoluciona el arte de la estampa en Japón tras el final del movimiento ukiyo-e.
En la presentación de la muestra, el director general de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha subrayado que esta exposición es posible gracias a la colaboración “de uno de los principales coleccionistas con los que cuenta Aragón, que se inscribe en una tradición de amor por el arte oriental importante en esta comunidad”, como demuestran las colecciones que atesora el Museo de Zaragoza, de Pasamar - Onila o Federico Torralba, “que nos han convertido en una referencia internacional en el arte oriental”.
De hecho, la colección de arte asiático “será uno de los motores de la reapertura del Museo de Zaragoza”, ha señalado el director, para detallar que las obras que se exhiben en el Pablo Serrano “nos invitan a contemplar grabado japonés contemporáneo y a comprobar como artistas que no son japoneses se han relacionado con este arte”.
Miguel Ángel Gutiérrez inició su colección de arte gráfico japonés en el año 2015 tras una serie de viajes a Japón, y en la actualidad cuenta con aproximadamente 650 estampas fechadas entre los siglos XVIII y XXI. “Soy un coleccionista modesto, pero con la pasión de no llegar a puerto, porque el coleccionista va haciendo el recorrido y coleccionando, sin necesidad de alcanzar un puerto determinado”, ha afirmado Gutiérrez.
Ha centrado su interés en obras que recrean el mundo del teatro tradicional japonés, especialmente kabuki, pero también representaciones de noh, kyōgen y bunraku, así como temas históricos y literarios --como la novela Genji Monogatari o la historia de los 47 rōnin--, mitos, leyendas y el mundo de los yōkai, seres fantásticos de la tradición popular japonesa. A través de su colección quiere establecer puentes culturales con Japón para poder acercar a la ciudadanía su historia, su folclore y sus ricas manifestaciones artísticas.
Colaboración con el Museo de Zaragoza
La Colección Miguel Ángel Gutiérrez mantiene una estrecha colaboración con el Museo de Zaragoza desde 2018, fecha en la que realizó los primeros depósitos de obra gráfica japonesa en la institución. Desde entonces, ha participado activamente en numerosas exposiciones del museo prestando piezas de su colección y realizando visitas guiadas.
Esta larga relación entre el Museo de Zaragoza y la Colección Miguel Ángel Gutiérrez da un paso más con la actual exposición, centrada en uno de los aspectos más significativos de la misma: las obras dedicadas a los movimientos shin hanga (nuevas estampas) y sōsaku hanga (estampas creativas).
Estas corrientes nacieron en Japón a comienzos del siglo XX con la intención de renovar el arte del grabado en madera, que en aquellos momentos se encontraba en declive tras el final del arte ukiyo-e. Sin ellas, no se podría comprender la deriva posterior del grabado japonés en la segunda mitad del siglo XX y el siglo XXI con los movimientos kindai y gendai hanga (estampas modernas y contemporáneas).
De ahí la elección del título, ‘SUSUME!’, imperativo del verbo susumu, que en japonés significa avanzar, ir hacia delante, y suele utilizarse como expresión para animar y motivar: “¡Sigue adelante!”, “¡Continúa avanzando!”. Porque esto es lo que hicieron los movimientos shin hanga y sōsaku hanga, seguir avanzando para renovar el arte del grabado en madera japonés, conectándolo de nuevo con la sociedad para que así no se perdiera para siempre.
Principales géneros artísticos
La exposición se estructura en torno a los principales géneros artísticos en los que trabajaron editores --entre los que destaca Watanabe Shōzaburō-- y artistas de la primera mitad del siglo XX: representación de personas bellas (bijinga), teatro (yakusha-e) y paisaje (fūkeiga).
Bijinga significa, literalmente, “imágenes de personas bellas”, aunque suele traducirse como “imágenes de mujeres bellas” ya que ellas son las protagonistas habituales. Este género fue uno de los más exitosos en las estampas ukiyo-e de los siglos anteriores y se renueva con fuerza en el siglo XX de la mano de autores como Hashiguchi Goyō, Torii Kotondo o Itō Shinsui.
El género yakusha-e refleja el mundo del teatro tradicional japonés, donde el protagonismo recae en los retratos de actores kabuki, con sus llamativos maquillajes y expresiones exageradas. Entre ellos se encuentran numerosos onnagata, actores especializados en representar papeles femeninos. Artistas como Natori Shunsen, Yamamura Toyonari, Ōta Masamitsu y Tsuruya Kōkei dedicaron sus carreras a este género, que también hunde sus raíces en los siglos pasados.
El género del paisaje o fūkeiga fue quizá el más transitado por los artistas, quienes experimentaron con sus múltiples posibilidades expresivas. La naturaleza cambiante, pequeñas aldeas tradicionales o la transformación urbana del nuevo siglo inspiraron escenas poéticas y emotivas. Algunos de los grandes paisajistas del momento fueron Takahashi Shōtei, Yoshida Hiroshi y Kawase Hasui.
Artistas occidentales
La exposición continúa dedicando una sala a artistas occidentales que tomaron la valiente decisión de viajar a Japón como parte de su formación artística, atraídas principalmente por la técnica del grabado japonés en madera (mokuhanga) y que alcanzaron un notable reconocimiento.
La muestra se completa con un vídeo cedido por Fundación Japón sobre las diferentes formas de teatro tradicional japonés representadas, así como una entrevista al propio coleccionista. Fundación Japón participa también en la exposición a través de la ayuda concedida al Museo de Zaragoza para la contratación de personal especializado en arte japonés, en quien ha recaído el comisariado de la muestra.
La exposición ofrece una estación didáctica donde el visitante podrá realizar su propia estampa y comprender paso a paso la técnica del grabado japonés en madera mokuhanga. ‘SUSUME! Estampa japonesa contemporánea en la Colección Miguel Ángel Gutiérrez’ cuenta, además, con un catálogo que profundiza en la naturaleza de la colección y en los géneros y artistas representados.
La programación didáctica de la exposición incluirá visitas con el propio coleccionista y las comisarias, así como talleres de mokuhanga con Fabiola Gil. Todas estas actividades serán gratuitas previa inscripción, que podrá realizarse a través de la web del IAACC Pablo Serrano, y serán anunciadas a través de sus redes sociales y web.
En la presentación e inauguración de la muestra, celebrada este jueves, han participado también el director del IAACC Pablo Serrano, Julio Ramón, la directora del Museo de Zaragoza, Eva Alquézar, y las comisarias de la exposición, María Bayón, Ana Labaila y Esther Martínez.


