Datos económicos
La economía aragonesa continuaba creciendo a buen ritmo en el cuarto trimestre de 2025, con un buen comportamiento del mercado de trabajo y una inflación relativamente moderada
El crecimiento medio del PIB de la comunidad el año pasado fue del 3%.
En el cuarto trimestre de 2025 el Producto Interior Bruto aragonés aumentó un 2,7% anual, con una tasa de paro situada en el 7,7% de la población activa.
Tras un año 2025 en el que la economía mundial se comportó mejor de lo esperado, el ejercicio 2026 arrancaba con unas perspectivas razonablemente positivas, con una actividad económica que se mostraba notablemente resiliente, aunque en un contexto de tendencia generalizada a la desaceleración, y con un balance de riesgos marcado por la persistencia de tensiones geopolíticas globales.
Sin embargo, este escenario se altera profundamente a partir del 28 de febrero, fecha en que se inicia el ataque militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que a la fecha de cierre de este Boletín continúa bajo una elevada incertidumbre en cuanto a su duración, alcance regional y consecuencias sobre los mercados, los precios y la actividad económica mundial.
El shock inicial se traduce en el práctico cierre del Estrecho de Ormuz, desvió del tráfico mercante, repunte del precio del petróleo y gas con su transmisión a la inflación, confianza y condiciones financieras.
Las consecuencias esperadas sobre la economía mundial se traducen en más inflación y menos crecimiento, y serán de tanto mayor talla en la medida en que la guerra se prolongue en el tiempo y/o amplíe su ámbito geográfico.
En este nuevo escenario, la OCDE publicaba a finales de marzo su habitual informe intermedio de primavera, poniendo el foco en el conflicto iraní y sus consecuencias. Además del repunte de los precios de la energía, la OCDE destacaba el repunte en la volatilidad en los mercados financieros, particularmente en algunas economías asiáticas, así como cierto endurecimiento de las condiciones financieras.
La OCDE revisaba a la baja sus previsiones de crecimiento y al alza las de inflación, esperando un aumento del PIB mundial del 2,9% anual en 2026 con una tasa de inflación global media del 4,0% anual.
Estas previsiones están realizadas bajo el supuesto de que las disrupciones provocadas por el conflicto en Irán tiendan a diluirse gradualmente a partir de mediados de 2026, y podrían quedar obsoletas en la medida en que se prolongue o se amplíe el conflicto en Oriente Próximo.
Para la OCDE, el balance de riesgos permanece inclinado a la baja y muy dependiente de la duración y alcance del conflicto en Irán, sin perder de vista la guerra en Ucrania y la volatilidad de la política comercial arancelaria. En sentido contrario, una resolución temprana del mismo se traduciría en menores precios de la energía y una mejora de las perspectivas globales. También podría impulsar el crecimiento una mayor inversión en inteligencia artificial que provoque ganancias de productividad mayores de lo previsto.
En este contexto, en el otoño de 2025 tanto la economía aragonesa como la española seguían creciendo a un ritmo muy apreciable y por encima del promedio de la eurozona, con el soporte de una vigorosa demanda interna apoyada a su vez en un buen comportamiento del mercado de trabajo.
Así, el PIB de Aragón aumentaba un 2,7% anual en el último trimestre del año 2025, mismo ritmo al observado en verano y también al anotado por el conjunto de España. Un dato que cierra el año con un crecimiento medio del 3% del Producto Interior Bruto, por encima de la media española.
El mercado de trabajo acompañaba al aumento de la producción, con un incremento del empleo y una disminución del desempleo, situando la tasa de paro en otoño en el 7,7% de la población activa en Aragón y el 9,9% de la población activa en el promedio nacional.
La inflación aceleraba ligeramente debido al comportamiento de la energía, con una tasa del 3,0% anual en Aragón y en España en promedio del cuarto trimestre. La subyacente era más moderada, del 2,6% anual en ambos casos.
Los indicadores parciales disponibles para el primer trimestre de 2026 sugieren que el ritmo de crecimiento del PIB de la economía aragonesa seguiría siendo dinámico, aunque menos vigoroso al alcanzado a finales de 2025, en términos similares a lo que se observa para el conjunto de la economía nacional.
Tanto España como Aragón se siguen enfrentando a un balance de riesgos inclinado a la baja, en un escenario marcado por la escalada del conflicto en Oriente Próximo entre EEUU e Israel, por un lado, y el régimen de Irán, por otro. A esta situación se suma la volatilidad del entorno de la política comercial en todo el mundo y otras tensiones geopolíticas como la guerra de Ucrania.
Por otro lado, en el área euro, principal socio comercial de Aragón, la actividad económica sigue mostrando un escaso dinamismo y las previsiones de crecimiento, que ya eran modestas en el corto y medio plazo, es de esperar que se vean afectadas a la baja por el conflicto en Oriente Próximo, lo que afectaría al canal exportador en los próximos trimestres.
Por último, las Notas de Economía Aragonesa se dedican en esta ocasión a los acuerdos comerciales recientemente firmados por la UE con Mercosur, India y Australia, así como a los últimos datos publicados por el IAEST en torno a los Sectores Estratégicos de Aragón.
El Boletín Trimestral de Coyuntura puede consultarse en la siguiente página web:


